El Staffordshire Bull Terrier (cariñosamente denominado Staffie) es una raza reconocida internacionalmente por la Federación Canina Internacional y todas las asociaciones federadas. Su carácter, debido a la selección practicada desde sus orígenes y hoy en día bajo la dirección de premisas para su cría, es totalmente sumiso hacia las personas, con un nivel de sociabilidad innato para la convivencia. El Staffie es un perro de compañía, no un perro de guarda y defensa; su instinto natural de confianza hacia las personas no permite que sea adiestrado, pues no responde a los estímulos de ”provocación – agresión”, y además es la única de entre todas las razas caninas cuyo estándar oficial describe como característica típica de la raza "SU NATURAL AFECTO y CARIÑO POR LOS NIÑOS", lo que explica que en Reino Unido se le conozca frecuentemente como "nanny dog", o perro niñera. Se calcula que desde 1935 han vivido en las Islas Británicas más de un millón de Staffordshire Bull Terriers, viviendo "mejilla con mejilla", como perro faldero de compañía, junto a sus dueños.

En el Reino Unido, el Staffordshire Bull Terrier es una de las tres razas mayoritarias en las exposiciones caninas con una media de trescientos ejemplares en el ring (aprox). Hoy se calcula que hay 250.000 Staffordshire Bull Terriers viviendo en dicho país, de aproximadamente 60.000.000 millones de habitantes, y otros tantos miles en el resto del mundo. Aún así, no hay documentado ningún ataque a personas por parte de ejemplares de esta raza.

El Staffordshire Bull Terrier es un perro que tarda en madurar, pues tiene un comportamiento infantil, juguetón y con una energía a prueba de bombas